Jorge Meléndez Preciado
Un brindis con Magno por el maestro Arnaldo Córdova
Continúa la imposición
Sin debate, realmente, y sin escuchar ni un
segundo qué decían los impugnadores al proyecto de leyes secundarias en
Telecomunicación; y además dejando al
Instituto Federal de Telecomunicaciones como un mero aparato sin importancia o,
peor, listo para avalar lo que el gobierno federal decida, así concluyó la
aprobación en la Cámara de Senadores de algo que debería ser para que exista
competencia, pluralidad, nuevos aires y hasta inversión en los medios pero que en
realidad será peor de lo que hemos
vivido. El hartazgo de muchos ante una información parcial, un entretenimiento
sin creatividad y estaciones que únicamente querrán ganar más por seguir
haciendo lo que tenemos desde que el PRI era omnipotente e infalible el señor
presidente, será lo cotidiano. Las bancadas del PAN y el PRD, salvo excepciones
conocidas, le hicieron en la práctica el caldo gordo a Enrique Peña Nieto, a
las televisoras y a un esquema de divulgación obsoleto hace años y que en
México lejos de modificarse para airear y crecer mantiene los controles por
temor a la mínima democracia, como se demuestra en las elecciones recientes de
Coahuila, Nayarit y Puebla. En los comicios, ganan los que tienen los resortes económicos y de
control político. Javier Villamil (Proceso,
1966), en un estupendo reportaje, detalla cómo se le hicieron una buena cantidad
de regalos para que Televisa siga
adelante, el gobierno federal toma el control de todo y a los medios públicos y
sociales se les pretende extinguir. Tiene razón Jérémie Zimmermann, el retroceso en Internet es
terrible (Sin Embargo, 7 de julio; basado en una entrevista del sitio Dos Naciones) y lo hace muy gráfico el caricaturista Rocha (La Jornada, ídem) “¿Pantalla chica?” (de
Televisa) “No, ahora el que se está
quedando chico es el Estado”. Los políticos al servicio del capital financiero
y los medios, como afirmaba Margarita Riviera.
Castigar la independencia
La detención, traslado a Sonora, corte de pelo y
bigote y el querer someter a como de lugar a José Manuel Mireles es algo tan
añejo del priismo que la lista sería inacabable. Y las diferentes versiones
oficiales, contradictorias la mayoría de ellas, muestran que ni siquiera fue
una operación bien planeada sino algo que vino de una fuente y otras tuvieron
que hacer malabares para justificar la arbitrariedad. Recordemos que se le
detuvo y lo mismo se dijo que tenía armas de alto calibre que decenas de miles
de pesos, además una camioneta blindada de lujo y cocaína. Todo ello es el muy
sabido coctel para desprestigiarlo a
como diera lugar. Nuevamente, salvo algunas excepciones, los medios siguieron
la versión gubernamental, por lo que los atentos lectores o televidentes
deberán, pronto, hacerse la pregunta lógica: ¿Qué realmente pasó? La repuesta,
obvio, está en Alfredo Castillo, ya que
el nuevo gobernador, ex rector de la Universidad Nicolaita, Salvador Jara, dio
el primer tropezón pues no supo decir algo lógico, coherente, que demostrará su
autonomía y la posibilidad que se le tome en serio, ya que únicamente señaló
algunas de las frases ultra sobadas.
Claro, nadie esperaba que el científico
fuera independiente, aunque sí creíamos que le darían tiempo para simular; ya
se ve que no, lo importante para la administración federal es tener no aliados
sino subordinados e incondicionales.
Reclamo
En la Revista
de la Universidad de México, siempre polémica y donde se encuentran textos
importantes, Vicente Leñero le dedica uno a Jacobo Zabludovsky, en el cual
luego de señalar que desde hace tiempo lo premian en muy diversas partes, le
sugiere que en uno de sus discursos
ojalá hubiera comentado que en ocasiones difundió una serie de cuestiones poco ciertas. Recordemos
que los puntos de vista de Jacobo actualmente son diferentes, más abiertos, más
plurales. Aunque muchos evocamos los acontecimientos como los de 68 y 71 o los
del sismo de 1985, amén del papel que
hizo cuando el golpe a Excélsior,
entre otros, los cuales no estuvieron apegados a la veracidad. En México, se
insiste, no hay memoria de una buena cantidad de acontecimientos importantes,
Leñero nos llama a recordar. Bien.
Dos
El premio Amalia Solórzano de este año, el cual se
entregará el jueves 10 de julio a las 17 horas en el Palacio de Minería, le
será otorgado a Raúl Álvarez Garín, uno de los principales líderes del movimiento estudiantil – popular
de 1968 (al decir del maestro Ramón Ramírez Gómez), que transformó, en corto tiempo, el país de
autoritario a menos represor. Seguramente no podrá estar presente Raúl, por razones de salud, pero tal
vez asista doña Manuela Garín, su madre, que a sus 101 años es un ejemplo de
lucidez, memoria prodigiosa y aliento a quienes se atreven a romper con los
atavismos existentes. El asalto a la
revista Contralínea ha mostrado como
muchas de las oficinas que dicen son las encargadas de proteger a los
reporteros, cuidar a los defensores de derechos humanos y abrir investigaciones
contra los responsables de actos contra la sociedad son únicamente recintos
burocráticos, se trate de Gobernación, la PGR o las llamadas comisiones de
derechos humanos. Como hace décadas, lo que no hagan los ciudadanos o los
periodistas para su defensa, el gobierno jamás lo hará.
@jamelendez44
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