Jorge Meléndez Preciado
Con un abrazo para Omar Raúl
Se acabó
Las grandes
promociones, enormes ilusiones, exorbitantes negocios con anuncios como el de
Cuauhtémoc Blanco, Luis Hernández y ¿Claudio Suárez? se eclipsaron. Ahora, si de verdad quiere México llegar
lejos y evitar lo que ha repetido hace 25 años, tendrá que cambiar para tener
un equipo, un entrenador, una liga que sean de verdad y no algo de ocasión,
circunstancial. Pero no creemos que eso vaya a suceder pues sabemos que la sentencia
de Lampedusa: “Que todo cambie para que todo siga igual” es la característica de este país
donde la simulación es la madre de todos los vicios. Es fácil echarle la culpa a los árbitros, a un
delantero que se avienta un clavado o a la mala suerte, lo difícil es querer
competir contra todo (allí está el ejemplo de los migrantes que nadie ayuda, ni
siquiera el beneficiado gobierno mexicano de todos los signos), alcanzar la
victoria en las condiciones adversas (estudiantes universitarios que ganan en ciencias exactas y
descubrimientos) y hasta contra la mayoría de la nación (mujeres y grupos
vulnerables). Pero ya sabemos que esos auténticos héroes no tienen cabida en la
televisión, los desprecian los medios y los
hacen a un lado los funcionarios públicos. Dice bien Fernando Savater en su reciente
libro, Figuraciones mías (Ariel), alguien le preguntó a “Leo Messi por sus
preferencias literarias y el pequeño gran hombre repuso ‘Una vez quise leer un libro y a la mitad no pude
más’. Le comprendo perfectamente, a mí me pasó lo mismo cuando intenté ver en
televisión un partido de futbol”. La metáfora es justa. Los pataboleros no
tienen por qué ser la salvación nacional
si la mayoría son ignorantes (Cuauhtémoc Blanco, un ejemplo) y la pantalla
chica deforma lo que uno ve en la cancha, algo evidente en el partido México-
Holanda. Sólo Peña Nieto se muestra orgulloso de algo que debería ser atención
nacional si queremos llegar al quinto partido o más allá.
Que siga la discriminación
Lo que para Barack Obama es signo mayúsculo de preocupación: el asunto de
los niños de México y Centroamérica que son asaltados, vejados, explotados y
asesinados (recordar La jaula de oro de Diego Quemada- Diez ) en su tránsito al mal llamado
sueño americano, para las autoridades de
acá es un incidente menor. El muy elogiado
por algunos, Juan Antonio Meade, hombre importante en el ITAM y funcionario
mayor con Felipe Calderón en asuntos
económicos pero no diplomáticos, ha callado ante una verdadera crisis humanitaria
que debería conmovernos. Es lógico, las administraciones federales no han planteado jamás una exigencia mínima al vecino del norte, antes y durante el TLCAN (asunto
que dejó fuera Carlos Salinas por temor a los yanquis). Uno de los que ha
reclamado persistentemente la mala
actitud de nuestros gobernantes ha sido el especialista Jorge Bustamante
(véanse sus artículos en Reforma y
sus ensayos notables). Jamás éste ha
recibido una leve respuesta a sus exigencias acerca de por qué no atender a compatriotas de los cuales recibimos más de 20 mil millones de dólares al año.
Ellos necesitan ser tratados como seres
humanos, no se les debe criminalizar y es indispensable apoyar ante las injusticias que sufren. Hoy,
cuando menos, once mil niños mexicanos se han ido a tratar de cruzar el Río
Bravo y los burócratas de Relaciones Exteriores y la Presidencia sólo festejan
goles amargos.
Premio al fracaso
Quien maneja la FMF es
Televisa por medio de Justino Compeán, su empleado hace más de dos décadas. Pero
ante la derrota sufrida, no importando como se pretenda justificar, ahora los legisladores le
entregarán nuevos instrumentos al consorcio de teleinformaciones, ya que la
nueva ley secundaria les dará posibilidades que se expandan en muchos terrenos.
Realmente es increíble: los que han hecho el gran negocio del espectáculo del
balón redondo son premiados una y otra
vez. Lo que deja claro: el gobierno y los políticos resultan sirvientes de los
llamados poderes fácticos: pantallas y financieros. Algo que hemos insistido
desde hace años y pareciera no entienden incluso algunos diputados que se creen
muy listos y los agarran con las manos en negocios sucios. México seguirá rezagado en muchos terrenos,
no importando lo que diga la publicidad oficial y los gritos destemplados de
muchos.
Dos
Gente de cine, que produce la bella e inquieta Sonia Riquer , cumplirá
17 años al aire en Radio Educación; por los micrófonos han desfilado la inmensa
mayoría de quienes han cambiado en serio el séptimo arte nacional, el cual con
poca ayuda gubernamental ha dado más premios que muchos deportes y deportistas
juntos; para celebrarlo este miércoles 2 a las 16 horas se proyectará en la
sala 4 de la Cineteca la cinta francesa,
La casa de la radio de Nicolás Philibert, luego habrá un coctel y a las 18.
30 horas se llevará a cabo un programa especial desde la entrada de dicha sala de proyecciones; bien por todos los hacedores. “El Estado
nacional ha llegado a ser demasiado pequeño para los grandes problemas de la
vida, y demasiado grande para los pequeños”, según Daniel Bell, citado en Contra las patrias de Fernando Savater
(Tusquets).
@jamelendez44
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